Un ligamento es un tejido en banda que conecta dos huesos.
Este ligamento une la parte inferior del fémur y la parte superior de la tibia y le otorga estabilidad al movimiento de la tibia hacia atrás (traslación posterior).
Es uno de los ligamentos más importantes de la rodilla que le otorgan estabilidad y permiten que la rodilla se mueva hacia adelante y atrás.
Es el ligamento más grande de la rodilla. Este ligamento junto con el ligamento cruzado anterior y el resto de conjunto de estructuras tienen una estrecha relación en la unión de la articulación de la rodilla.

Causas
Las lesiones de este ligamento son casi siempre asociadas a lesiones deportivas o asociadas a lesiones más graves de la rodilla, como lesiones multiligamentarias, lesiones nerviosas o vasculares.
Otras causas pueden ser:
- Caída con rodilla flexionada
- Traumatismo o impacto de alta energía en rodilla
- Se flexionó demasiado hacía atrás
- Se aterriza mal después de saltar
- Luxación de la rodilla
Síntomas
- Se presenta dolor moderado que tiende a empeorar
- Rodilla inestable, en especial hacia atrás.
- Inflamación de la rodilla
- Dificultad para caminar
- Dificultad para actividades del día a día.

Diagnóstico
La rodilla debe ser valorada por un ortopedista quien realizara maniobras diagnósticas y quien puede solicitar estudios complementarios, principalmente:
- Radiografía de rodillas de frente y de lado (AP y lateral). Estudio principal para cualquier patología musculoesquelética.
- Resonancia magnética de rodillas. Estudio más especializado que permite visualizar y analizar los tejidos blandos dentro y alrededor de la rodilla (ligamentos, tendones, etc). En este estudio se confirma si hay lesión o no del ligamento cruzado posterior.
Tratamiento
El ortopedista tomará en cuenta muchos factores, desde la edad del paciente, que tipo y grado de lesión tiene, estado físico y otras enfermedades, así como su tipo de actividad física o deportiva preferida para proponerle y otorgarle un tratamiento adecuado.
Dependiendo el grado de lesión se puede optar por manejo conservador, con analgésicos, antiinflamatorios y terapia física o llegar hasta requerir cirugía.
La cirugía consiste en artroscopía mínimamente invasiva y servirá para reparar o reconstruir el ligamento cruzado posterior con tejido.
Para obtener mejores resultados, la cirugía debe realizarse poco después de la lesión, dentro de los 5 meses siguientes a la misma.
Después de la cirugía, necesitara terapia física intensa para volver a darles fuerza a la rodilla y la pierna y así volver a las actividades de la vida diaría y al deporte.
